"Bip". El móvil suena y lo desbloqueo lo más rápido que puedo. es él y me ha contestado con otra grabación de voz. Le doy al play dejo el móvil en mi abdomen y cierro los ojos. La casa está en silencio y lo único que se oye es su voz.Pienso en despertarte cada mañana
con un beso chulo y una guerra de almohadasPienso enamorarte en cada miradacon la sonrisita que yo sé que te encanta
Que no me puedas mirardel amor que sientes yaque no quieras dormir sin míque no te quieras despertar
Pienso en conquistarte cada mañana
que te sientas guapa porque te dé la ganapienso en admirarte sin que tu hagas nadaporque tu silencio es la obra más cara
Que no me puedas mirardel amor que sientes yaQue no quieras dormir sin míque no te quieras despertar
Una sonrisa se dibuja en mi cara y me muerdo el labio inferior. Vuelvo a escucharla y me río al oír su voz ronca cantando para mi. Aunque no tenga la voz de Dani Martín sé que Ulises, a diferencia de Dani, canta sólo para mi. Que está canción es exclusivamente para mi. Pienso que contestar y me decanto por un corazón. No digo nada más porque no hace falta y sin ponerle resistencia, dejo que el sueño me venza.
Un nuevo día comienza y con los ojos cerrados me levanto de la cama. ¿Qué haré hoy? Siempre me hago la misma pregunta y, aunque me empeñe, lo mejor es no hacer planes. Nunca los vas a terminar haciendo. Sonrío y camino al baño para lavarme la cara. Vuelvo al cuarto y miro el móvil. Tres conversaciones de WhatsApp, una llamada perdida, una mención en Twitter... Qué solicitada estoy hoy. Levanto la persiana, abro la ventana y hago la cama. Cojo el móvil y voy a la cocina. Me siento en la encimera y desbloqueo el móvil. La mención de twitter es de un desconocido, la llamada perdida es de mi hermana Julia, a la que luego llamaré y por último el WhatsApp. El grupo de clase, cómo no, el grupo de las chicas... ¿107 mensajes? Uy, voy a ver antes la otra conversación y luego leo a ver que a pasado. Ulises preguntando si estoy despierta o me he muerto. ¡Qué buenos días más románticos! Me río yo sola ante mi sarcasmo y le contesto con una cara sonriente. Vamos a leer el grupo de las chicas... Problema. Ay, la que me espera. Ya lo saben. ¿Cómo se han enterado? No dejan de preguntar mil cosas y ahora mismo no tengo ganas de contestar su tercer grado. Mañana cuando las vea ya les diré algo.
Ulises: Abre la puerta.
Yo: ¿Qué?
Ulises: Abre la puerta de casa, jaja.
Yo: ¿Para qué?
Ulises: Ábrela.
Camino hacia la puerta y antes de abrirla miro por la mirilla. Y ahí está, de pie esperando a que la abra. Me miro en el espejo y bueno... contando que estoy vestida con las pintas más vergonzosas de mi vida, no estoy tan mal. Agarro la cerradura y antes de girarla suspiro. Le veo de pies, con los ojos como platos y mirándome de arriba abajo. Me da un beso y le dejo pasar. Huele a... ¿Churros con chocolate? Le miro extrañada y se encoje de hombros.¡Churros! ¡Chocolate caliente! Suelto una carcajada y le doy un abrazo fuerte. Saco dos tazas y unas servilletas y nos vamos a la sala. Esta vez me siento en el sofá y me hago un moño improvisado mientras Ulises saca los churros. Sonrío y pienso lo feliz que soy.
-Buenos días. -Me dice entre risas.- ¿Nadie te ha dicho el buen humor que tienes por la mañana?
-Pues... si no me trae mi chico churros con chocolate para desayunar, no. No estoy de buen humor. -Suelto una carcajada y cojo uno. Le doy un pequeño mordisco y le miro de reojo.
-Es bueno saberlo. Tendré que venir todos los días. -Carcajea y se acerca a mi. Da un sorbo al chocolate y se mancha entre la nariz entre los labios. Me río y me mira haciendo un gesto complicado. Me acerco y con besos le quito el chocolate mientras no dejo de reír.
Después de un buen desayuno ponemos una película y siento que este es mi sitio. Que siempre lo ha sido y que sus brazos son los que me ayudan a seguir adelante. Porqué él fue mi escudo cuando murió mi padre, porqué él estuvo ahí al pie del cañón mientras me desmoronaba. Porqué él fue quién recogió mis pezados y los pego a base de cariño, paciencia y amor. Porque siempre fue él y no otro. Siempre estuvo ahí, de una manera u otra, pero siempre estuvo.
Un teléfono suena y doy un pequeño brinco. Suspiro y me incorporo para que pueda sacarlo del bolsillo. "Xanandra" aparece en la pantalla y algo dentro de mi se revuelve. ¿Quién es esa ?
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