Por muy corta que sea la vida quien pisa fuerte, deja huella.

lunes, 11 de noviembre de 2013

"En tus labios" Capítulo 4.

Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum.¿Lo podrá oír? Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum. Me mira como si desease que el mundo se la tragase en este preciso instante y yo la encuentro muy adorable. El rubor que ilumina sus mejillas es casi irreconocible, pero yo sé que está ahí. ¿Por qué hice lo que hice? Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum. Cada vez mis latidos van más rápido y el mundo más deprisa.Sonrío y lentamente me bajo de la moto. Saboreo absolutamente todo lo que acaba de ocurrir y me acerco lentamente a ella. Me mira, ahora más sonrojada, con una leve sonrisa dibujada en su rostro. ¿Cómo pretendía no enamorarme de ella? ¿Cómo puede ser tan imbécil? Tenía hace tiempo aquello que creí que no valía nada y me acabo de dar cuenta de que no es verdad. Nadie, nadie más que yo sabe la de noches que he pasado en mi habitación mirando nuestras fotografías mientras juraba y perjuraba que no sentía nada por mi, que ella sólo me quería para entretenerse. Que iluso he llegado a ser... Aproximo mis labios a su oreja y en un suspiro suelto un "te quiero" casi inaudible. Cualquiera pensaría que es mentira, que en menos de un día no se puede decir eso. Pero nosotros no eramos como las demás parejas, nosotros teníamos un doloroso pasado en común y un sentimiento que nunca se había terminado de apagar. Mi madre siempre me dice que dónde hubo fuego, cenizas quedan. Hoy me he dado cuenta de la razón que tenía ese dicho popular. Nicky gira la cara hacia mi y gesticula con sus labios un "y yo" sin emitir ningún sonido con la voz. Y así sellamos el contrato, el contrato del amor, con un beso tierno y sincero. Algo íntimo y profundo. Un beso que hablaba por sí solo y que hace que mi corazón salga disparado hacia Júpiter. Un beso que no debería acabar. Un beso. Sólo era un beso, pero con él había terminado de conquistar mi frío corazón. Había roto del todo el muro que un día construí al rededor de él para que nadie lo rompiese. Había conseguido lo que la última vez casi consigue y lo que me hizo actuar como lo hice. Porque es aquí, sintiendo sus dulces, delicados y suaves labios, donde me había dado cuenta de que no necesitaba nada más para ser feliz. Este era mi sitio y... tuve que perderme para encontrarme en sus labios.

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