Un recuerdo aparece en mi mente...
||FLASHBACK||
Mamá me ha pedido que busque unos trabajos que hice el curso pasado para pasárselos a mi primo. Llevo más de media hora buscando en carpetas y no los encuentro. ¿Los borraría? Al cabo de un rato me rindo y empiezo a mirar fotos antiguas. Lo que puedo haber cambiando en un año... Las fotos van pasando una a una ante mis ojos y los recuerdos vienen y van. Una foto me hace parar en seco y un vacío inunda mi pecho. ¿Cómo ha llegado está foto aquí? Nicky... Cierro los ojos e intento calmarme. Sus besos, sus suaves besos. ¿Qué te hice? Un nudo se instala en mi garganta y minimizo la foto. La vuelvo a abrir y no, no es un espejismo. Ahí estamos los dos... Su pelo oscuro y cae por la espalda dejando ver esos preciosos rizos. Su pequeña mano agarra suavemente mi cuello y las mías están sobre su cintura, atraiéndola hacia mí. Una lágrima asoma por mis ojos y todo duele. ¿Quién soy? Miro la foto y no me reconozco. ¿Por qué hago lo que hago? Dejo la pantalla encendida con la foto y me siento en la cama. ¿Qué me está pasando? Me he convertido en todo aquello que criticaba. Me gustaría poder hablar con ella, una vez más, volver a sentir que su atención está puesta en mí. ¿Qué digo? ¿Cómo va a querer hablar conmigo? Cojo el móvil y busco su perfil de WhatsApp y miro la foto. Parece feliz... Sonríe irradiando felicidad mientras Héctor le da un beso en la mejilla... ¿Cómo fui tan imbécil de liarme con otra? Suspiro y siento como cien kilogramos de cemento caen de golpe en mi espalda. Necesito hablar con ella. Miro durante varios minutos su conversación vacía, sus "en línea" y sus "ult. vez hoy a las...". ¿Qué es lo que pretendo? Ella no me contestaría. Me vuelvo a sentar en la mesa del ordenador y cojo una hoja de papel en blanco. Tengo que escribir una carta. Se la merece. Lo necesito.
||FIN DEL FLASHBACK||
...la doy un beso y me levanto a por la carta. Me mira curiosa y abro el armario. Levanto la pila de camisetas dobladas y saco una hoja doblada. Vuelvo a la cama y me tumbo a su lado.
-Necesito que leas esto. -Digo con una sonrisa en los labios y la miro mientras coloco uno de sus rizos detrás de la oreja. Se sienta sobre sus piernas y desdobla el papel. Me suelta una mirada antes de leer y tranquilizándola sonrío.
Veo su cara desencajada y la abrazo por la cintura desde su costado. Apoya su cabeza en mi hombro y deja el papel en la mesita de noche. Abre la boca para decir algo pero no llega a articular palabra.
-Esto es real, está vez sólo quiero que confíes en mí, que veas que todo es verdad. -Susurro y me mira desprendiendo tranquilidad.
-Yo sólo quiero creérmelo... -Susurra y la beso dulcemente.
-Creételo.
-¿Qué quieres que te diga ahora? ¿Que te quiero? Porque sí, te quiero. -Dice y una sonrisa malvada se adueña de mi cara. Agarro sus caderas y la estrecho junto a mi.
-Sólo queda esperar para demostrarte que esto es real. No pares de besarme, no me dejes respirar.
Y como si sería una orden lo hace. Nos comemos a besos y te abrazo como nunca. Me arañas la espalda. Yo era tuyo, tu mía y bueno, digamos que la ropa sobraba...
||FIN DEL FLASHBACK||
...la doy un beso y me levanto a por la carta. Me mira curiosa y abro el armario. Levanto la pila de camisetas dobladas y saco una hoja doblada. Vuelvo a la cama y me tumbo a su lado.
-Necesito que leas esto. -Digo con una sonrisa en los labios y la miro mientras coloco uno de sus rizos detrás de la oreja. Se sienta sobre sus piernas y desdobla el papel. Me suelta una mirada antes de leer y tranquilizándola sonrío.
"Probablemente no quieres saber nada de mi, ni quieres volver a cruzarte conmigo, ni ver mi conversación de WhatsApp abierta,... Es muy posible. Hoy vuelvo a la calle melancolía mientras observo nuestras fotos. Algo en mí se ha roto y no ha sido culpa tuya. Quería ser quien no era y supongo que eso pasa factura. Al principio sólo decía "me la suda" y luego era al que le importaba demasiado. Y aquí me ves, dos meses después llorando como un niño pequeño viendo una foto nuestra besándonos. Sé que es duro tener que vivir con el recuerdo de un cabrón en la memoria, pero piensa que este cabrón sólo quería ser capaz de no enamorarse. Necesitaba saber que estarías, que no te irías, que esto era de verdad... No sabes cuánto echo de menos tener tu sonrisa pegada a la mía. De reír entre besos y besarnos entre risas. Pero ya sabes, te obligué a montar en una moto que llevaba una velocidad de 200 km/h, sin frenos, que iba directa a una pared de cemento. Te hice chocar, te herí y eso no me lo perdono. Aunque supongo que esto es una carta de perdón que nunca leerás necesitaba escribirte unas líneas... Porque está noche se ha vuelto fría, triste y dolorosa. Porque la luna no brilla igual desde que no la miro pensando en ti. Ya no hay estrellas que enseñarte ni planes para el futuro. No querrás que te diga la verdad después de tantas mentiras, de tantos engaños... Pero cada "te quiero" que salió por mi boca era sincero y eso es lo que hoy me pesa. Porqué ahora me encuentro solo, he recibido mi merecido y me he dado cuenta de lo que tuve y no supe valorar. Me arrepiento muchísimo de todos los errores que cometí y con ellos, el dolor y las lágrimas que te provoqué. Siento como me ahogo en estas cuatro paredes y como intento controlar ese impulso de salir corriendo hasta tu casa y decirte que eres sólo mía pero no puedo hacerlo. También sé que me odiarás, que te arrepentirás de lo nuestro... Pero me lo merezco. Así que lo siento, siento haber sido el mayor error de tu vida, de haberte traicionado, de haberte roto y no haberme molestado en arreglarte. Lo siento, voy a irme definitivamente... sólo espero que tú estés a tiempo de agarrarme para impedirlo.
Veo su cara desencajada y la abrazo por la cintura desde su costado. Apoya su cabeza en mi hombro y deja el papel en la mesita de noche. Abre la boca para decir algo pero no llega a articular palabra.
-Esto es real, está vez sólo quiero que confíes en mí, que veas que todo es verdad. -Susurro y me mira desprendiendo tranquilidad.
-Yo sólo quiero creérmelo... -Susurra y la beso dulcemente.
-Creételo.
-¿Qué quieres que te diga ahora? ¿Que te quiero? Porque sí, te quiero. -Dice y una sonrisa malvada se adueña de mi cara. Agarro sus caderas y la estrecho junto a mi.
-Sólo queda esperar para demostrarte que esto es real. No pares de besarme, no me dejes respirar.
Y como si sería una orden lo hace. Nos comemos a besos y te abrazo como nunca. Me arañas la espalda. Yo era tuyo, tu mía y bueno, digamos que la ropa sobraba...
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