Todos los días te encuentras con diferentes obstáculos en los cuales tienes que tomar una decisión. La vida se empeña en dar giros de 180° y dejarnos siempre sin palabras. He llegado a la conclusión de que vivimos en una constante montaña rusa de emociones en la que puedes estar en la cima o en la bajada. Todo depende de fragmentos de segundo en el que no sabes donde esta el final...
Una decisión es capaz de subirte a lo más alto o de llevarte a una bajada llena de pánico. Pero eso no significa que siempre te mantenga ahí. A veces las decisiones te hacen sentir que estás en la cima, que todo te va bien pero, la decisión de otra persona te hace caer de golpe sin saber dónde va acabar la caída. Lo mismo puede pasar al revés. Somos seres inestables que dependemos de las constantes decisiones que los demás toman.
Puede que una decisión te separe de alguien, que os alejéis y por otro cúmulo de decisiones en un futuro vuestros caminos se vuelvan a cruzar.
Por muy corta que sea la vida quien pisa fuerte, deja huella.
lunes, 30 de septiembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Este adiós no maquilla un hasta luego, este nunca no esconde un ojala, estas cenizas no juegan con fuego, este ciego no mira para atrás. Este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré, ahórrate el acuse de recibo, estas vísperas son las de después. A este ruido tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre un corazón podrido de latir. Este pez ya no muere por tu boca, este loco se va con otra loca, estos ojos no lloran más por ti.Joaquín Sabina.
viernes, 20 de septiembre de 2013
El tiempo pasa, pesa y pisa.
En este mismo momento hay una chica esperando un "hola" frente la pantalla de su ordenador.
En ese mismo instante, él está tumbado en su cama mirando el techo recordando todos y cada uno de los besos que ella le regalaba.
Se podría decir que los dos se mueren por verse, por hablarse, por mirarse, por sentir el calor del cuerpo del otro...
En este mismo momento, ella suspira y una sonrisa se le dibuja en la cara.
En ese mismo instante, él sueña con volver a besar su sonrisa.
Lo que no saben ninguno de los dos es que con una simple muestra de interés pueden hacerse las dos personas más felices de este mundo.
sábado, 14 de septiembre de 2013
Carta al cielo.
Hola papá:
Hace tiempo que no te escribo y lo echo de menos. Sigo haciéndome la misma pregunta, ¿que es de ti? Hoy me siento sola y no sé muy bien por qué. Supongo que es de esos días tontos que tengo últimamente muy a menudo en los que te necesito más que nunca. Sigo esperando a ver si es verdad que el tiempo todo lo cura, aunque sinceramente lo dudo porque si no en las farmacias sólo venderían relojes, pienso que sólo lo hará menos doloroso.
¡No lo entiendo! Me llevo dos años preguntando por qué tuviste que marchar y no encuentro respuesta lógica. Me gusta llevar este tema sola, sin hablarlo con nadie porque no me gusta nada decirlo en voz alta, suena más duro y doloroso.
¿Sabes lo que daría por poder darte un último abrazo? No te haces a la idea de lo que daría. Sólo uno más. Si hubiera sabido que te irías hubiera aprovechado más el tiempo a tu lado. Me siento demasiado impotente por no poder hacer nada. Yo te necesito aquí, conmigo. Necesito saber que mirarás mal a todos los chicos que se me acerquen y que me vas a echar la bronca por suspender matemáticas. Necesito saber que estarás el sábado a la mañana pasando la aspiradora a las 10 para despertarme y que harás macarrones y pollo asado para comer. Necesito saber que eres tú quien va a volver a abrir la puerta de casa y entrar.
Me da rabia saber todas las cosas que no vamos a poder hacer ya... No podrás llevarme al altar el día de mi boda, no podré ayudarte a pintar la casa ni mirarte cuando arregles la bici. ¿Quién será el que duerma conmigo cuando tenga miedo como cuando era pequeña? Ahora no puedo mirarte por las mañanas mientras de afeitas ni podré oírte canturrear en el coche. ¿Quién gritará con los partidos y les llamará inútiles cuando no den ni al balón?
Quiero pedirte que nunca te olvides de nosotros, por favor. Y decirte que siempre serás tú mi padre, me da igual quien venga, quien quiera serlo. Lo dice el ADN y lo digo yo. PADRE SÓLO HAY UNO Y A MI ME HA TOCADO EL MEJOR.
Posdata, te quiero.
Hace tiempo que no te escribo y lo echo de menos. Sigo haciéndome la misma pregunta, ¿que es de ti? Hoy me siento sola y no sé muy bien por qué. Supongo que es de esos días tontos que tengo últimamente muy a menudo en los que te necesito más que nunca. Sigo esperando a ver si es verdad que el tiempo todo lo cura, aunque sinceramente lo dudo porque si no en las farmacias sólo venderían relojes, pienso que sólo lo hará menos doloroso.
¡No lo entiendo! Me llevo dos años preguntando por qué tuviste que marchar y no encuentro respuesta lógica. Me gusta llevar este tema sola, sin hablarlo con nadie porque no me gusta nada decirlo en voz alta, suena más duro y doloroso.
¿Sabes lo que daría por poder darte un último abrazo? No te haces a la idea de lo que daría. Sólo uno más. Si hubiera sabido que te irías hubiera aprovechado más el tiempo a tu lado. Me siento demasiado impotente por no poder hacer nada. Yo te necesito aquí, conmigo. Necesito saber que mirarás mal a todos los chicos que se me acerquen y que me vas a echar la bronca por suspender matemáticas. Necesito saber que estarás el sábado a la mañana pasando la aspiradora a las 10 para despertarme y que harás macarrones y pollo asado para comer. Necesito saber que eres tú quien va a volver a abrir la puerta de casa y entrar.
Me da rabia saber todas las cosas que no vamos a poder hacer ya... No podrás llevarme al altar el día de mi boda, no podré ayudarte a pintar la casa ni mirarte cuando arregles la bici. ¿Quién será el que duerma conmigo cuando tenga miedo como cuando era pequeña? Ahora no puedo mirarte por las mañanas mientras de afeitas ni podré oírte canturrear en el coche. ¿Quién gritará con los partidos y les llamará inútiles cuando no den ni al balón?
Quiero pedirte que nunca te olvides de nosotros, por favor. Y decirte que siempre serás tú mi padre, me da igual quien venga, quien quiera serlo. Lo dice el ADN y lo digo yo. PADRE SÓLO HAY UNO Y A MI ME HA TOCADO EL MEJOR.
Posdata, te quiero.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Un mensaje que te hace sonreír te delata, pronto le vas a volver a ver. ¿Y qué pasa? Que estás igual de nerviosa que la primera vez. Es verdad que os conocéis desde hace mucho pero las cosas entre vosotros han cambiado bastante.Quién lo diría. Has conseguido lo que creías imposible y todo por mantenerte firme, sin mirar atrás. Has aguantado lo inaguantable y has tenido que oír comentarios de la gente. Y mírate, ahora estás aquí sentada esperando a que él llegue.
Empiezas a repasar todos los recuerdos de uno en uno y suspiras. Te detienes en el más antiguo pero de los más importantes, el primer beso. Sonríes y piensas lo inesperado que fue. Sigues reviviendo tú sola todos y cada uno de los recuerdos. Te sorprendes al recordarte llorando en tu cama a altas horas de la noche por una discusión. No puedes evitar volver a suspirar y miles de besos aparecen en tus pensamientos.Sientes que eres afortunada y aparece su cara haciendo el tonto y puedes recordar con exactitud por qué la ponía. Otro recuerdo. Te paras a pensar y tienes tantos con él que te sorprendes. Nadie,NADIE se imaginaba que un año después estarías ahí sentada esperándole. Nadie se imaginaba que en un partido te dedicase un gol. Nadie apostaba ni dos semanas por vosotros.
Ahí llega él, andando con esos andares que te gustan tanto, con su sudadera gris y esos pantalones de chándal que usa siempre. Hoy te parece que está más guapo que nunca. Ahí llega él con esa sonrisa de oreja a oreja que te parece la más increíble y que tú has besado. Ahí esta él, caminando hacia ti y no hacia otra. Ahí estáis después de discusiones y de lloreras.
¿Cuántas veces has estado discutiendo con tu corazón para ponerle punto final a vuestra historia complicada? ¿Cuántas veces habrás llorado al escuchar vuestra canción? ¿Cuántas veces has llorado en silencio añorando sus besos y caricias? ¿Cuántas veces has oído la frase de "te la va a liar, te vas a dar una hostia por estar con él"?
Empiezas a repasar todos los recuerdos de uno en uno y suspiras. Te detienes en el más antiguo pero de los más importantes, el primer beso. Sonríes y piensas lo inesperado que fue. Sigues reviviendo tú sola todos y cada uno de los recuerdos. Te sorprendes al recordarte llorando en tu cama a altas horas de la noche por una discusión. No puedes evitar volver a suspirar y miles de besos aparecen en tus pensamientos.Sientes que eres afortunada y aparece su cara haciendo el tonto y puedes recordar con exactitud por qué la ponía. Otro recuerdo. Te paras a pensar y tienes tantos con él que te sorprendes. Nadie,NADIE se imaginaba que un año después estarías ahí sentada esperándole. Nadie se imaginaba que en un partido te dedicase un gol. Nadie apostaba ni dos semanas por vosotros.
Ahí llega él, andando con esos andares que te gustan tanto, con su sudadera gris y esos pantalones de chándal que usa siempre. Hoy te parece que está más guapo que nunca. Ahí llega él con esa sonrisa de oreja a oreja que te parece la más increíble y que tú has besado. Ahí esta él, caminando hacia ti y no hacia otra. Ahí estáis después de discusiones y de lloreras.
¿Cuántas veces has estado discutiendo con tu corazón para ponerle punto final a vuestra historia complicada? ¿Cuántas veces habrás llorado al escuchar vuestra canción? ¿Cuántas veces has llorado en silencio añorando sus besos y caricias? ¿Cuántas veces has oído la frase de "te la va a liar, te vas a dar una hostia por estar con él"?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
