ULISES:
Sonrío travieso y la miro desafiante. Nicky ya lo sabía. Le muestro a Xanandra el dedo corazón y me coloco enfrente de Nicky dándole un beso bastante escandaloso en los labios. Estrecho su pequeño cuerpo junto al mío y deslizo mis manos hasta su cintura. La muerdo el labio y suelto una pequeña carcajada. Nicky se aparta y me mira con cara de pocos amigos.
-¿Te has enterado ya? -Dice Nicky dirigiéndose a Xanandra.- Es mi chico. Mi chico. -El énfasis que pone en "mi" me vuelve loco y sonrío satisfecho.- Olvídale.
Me coge la mano y comenzamos a caminar. No dice nada pero sé de sobra que en su cabeza no para de pensar demasiadas cosas a la vez. Camino a su lado despacio y la empujo contra una pared de repente. Su cara de asombro me resulta encantadora y mojo mis labios suavemente. Apoyo un brazo en la pared dejándola sin escapatoria y enderezo mi espalda. Sus ojos brillan de manera especial hoy. Aparto despacio el pelo de su cara y sonríe.
-¿Sabes? Me encanta cuando actúas así... Te pones jodidamente sexy. -Sonrío y ella se sonroja.- Tu carácter me vuelve loco. Es una lástima que lo saques tan poco...
Suspiro y carraspeo con la garganta. Maldita voz. Me empuja un poco haciéndome dar un paso hacia atrás y sonríe maliciosa. Está jugando conmigo y tengo todas las de perder. Enarca la ceja y me mira de arriba abajo escrutándome. Trago saliva mientras ella se muerde el labio y vuelve a pegarme un repaso con la mirada. Me está gustando demasiado está situación y creo que a mi amigo también. Agarra el cuello y de mi camiseta acercándome a ella.
-Creo que no está mal lo que veo... -Suspira y me mira por fin a los ojos.- Decente.
-¿Decente? Soy un chico realmente sexy. -Digo carcajeando y me mira desafiante haciendo que se me congele hasta el alma.
-¿Tú crees? Nada sorprendente. Estoy acostumbrada a ver chicos como tú. -Su voz pasa de ser dura a ser sexy dejándome sorprendido. No entiendo como es capaz de poner ese tono de voz tan seductor cuando se lo propone haciéndome perder la cabeza.- Sólo hay que ver al guapo de mi mejor amigo. Lástima que esté con otra. - Pongo mi dedo índice sobre sus labios y la hago callar.
-Deja a Héctor en paz, chiquilla. Ahora estamos sólo tú y yo. Céntrate en nosotros y olvídate de todo lo de más.
Su corazón latía acelerado provocando al mío. No había nada más y no sabía ni que hora era, ni que día, ni en que sitio estábamos, ni como se llamaba el bar de la esquina de donde provenía la música que sonaba. Para mí sólo estábamos ella y yo en el mundo porque ahora mismo no necesitaba nada más que poder besarla y demostrarle todo lo que siento.
-Te quiero.-Susurro y me mira sorprendida.
-Nunca me lo habías dicho en persona... -Dice abriendo los ojos un poco más de lo habitual.
-Necesitaba decírtelo en el momento idóneo, nena. -Susurro y acorto un poco más la distancia.
-¿Este es el momento idóneo? -Suelta una pequeña carcajada.
-Si.
-¿Por qué?-Pregunta confusa.
-Porque estamos tú y yo, y porque quiero. Porque no aguanto más tiempo sin poder hacer esto...
Beso su cuello suavemente dibujando una estela de besos que suben y bajan por toda su clavícula. Entonces hace algo fuera de lo habitual haciendo que mi piel se erice. La miro abriendo los ojos de manera exagerada y me obsequia una sonrisa malvada. Me empuja contra la pared y su mano empieza a recorrer todo mi abdomen. Enarca una ceja y le miro confusa. ¿Qué le está pasando? ¿Dónde está mi Nicky? Besa mi cuello agresivamente y sonrío mirando al cielo dando las gracias por tener a esta chica en mi vida. Sus manos me acarician el lado contrario del cuello y yo busco sus labios. Se pone de puntillas y se acerca a mis labios. Su mirada trasmite fuego, ardor, deseo, placer,... Me estaba devorando con la mirada mientras yo no paro de observar como se muerde el labio.
-Me parece que de ir al centro comercial... me olvido... ¿no...? -No soy capaz de decir la frase del tirón teniendo a mi chica comiéndome el cuello y mordiéndome la mejilla suavemente.
Pero la respuesta no llega porque, después de un buen rato, sus labios se posan sobre los míos. Mi yo interior empieza a gritar y se me acelera el pulso, la respiración y los latidos. Un sencillo roce en el que mis manos agarran bruscamente su cabeza estrechándola a mí. Necesito más. Sus labios se abren ligeramente y tuerzo la cabeza. Una carcajada ahogada sale de su boca aterrizando en la mía retumbando hasta mi corazón. Si antes creía que estaba perdido, me confundía. No estaba perdido y me acabo de dar cuenta. Sólo estoy perdido cuando ella no está aquí, cuando no la tengo cerca. Mientras esté ella, estoy yo. sus manos se apoyan en mis hombros y agacho mi cabeza mientras ella apoya toda la planta de los pies en el suelo. Mi mano se desliza hasta su cintura y empiezo a dibujar sobre su abdomen desnudo y suelta un gruñido. Me muerde el labio y lo suelta poco a poco.
-Creo que nos deberíamos ir...-Dice en un susurro, sin aire, mostrando una sonrisa perfecta.
-Donde quieras, nena.
-Mmmm...
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HORAS MÁS TARDE
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Es una suerte que Nicky y Andrea ya hallan alquilado un piso para el curso que viene. Andrea estaba en casa con Héctor y ninguno de los dos nos ha dicho mucho. Es una suerte que se apañen bien entre ellos. Nunca pensé que cabía la posibilidad de que acabasen juntos. Neit no se que anda haciendo con su vida que no se decide si quiere tener en verano también piso o no... Pero yo le seguiré insistiendo.
-¿Por qué no alquilas el piso con nosotras?
Dice mientras se pone mi camiseta por encima.Observo su piel desnuda y sigo con la mirada sus curvas.
-Ulises...
-¿Eh?-Digo algo confundido.- Quédate esa camiseta, por favor. -Suelto una carcajada.
-¿Qué?
-En serio, quédatela. Prefiero vértela a ti puesta que llevarla yo. -Me mira confusa y se hace un nudo en la cadera.- Y con más motivo si te la vas a poner así.
-Deja de decir bobadas... -Me da un pequeño golpe en la cara y sonrío. - De verdad, alquila el piso con nosotras. Así me tendrías todo el día para ti... -Sonríe pícara y gatea por la cama hasta llegar a mí para darme un beso.
-¿Y Neit?
-¿No lo alquilabais en septiembre?
-Si...
-Pues lo alquilas conmigo hasta septiembre y luego, con Neit. Además, si quiere hay una habitación libre. Andrea creo que también se lo ha dicho a Héctor.
-¿Y verle todos los días la cara? Uy, eso suena mal...
-A ver, Héctor está con Andrea. Tú, conmigo. ¿Qué problemas podéis tener?
-Demasiados... -Sonrío malvadamente y hace una mueca.
-Piénsatelo, pero... Piensa que todos los días te despertarías conmigo, que me verías con tu camiseta, que me ducharía a menos de dos metros de ti... -Eleva una ceja y asiento.
-¿Todavía quieres más? -Suelto una carcajada. -¿Tú no te cansas?
-De ti no. -Carcajea y empieza a besarme toda la cara.
-Para...
-No quiero.
-¡Están fuera!
-¿Y?
-Nos podrían oír. -Digo nervioso y se ríe.
-¿Y?
-¿Te da igual? -La miro confuso y asiente.
-Yo ya he tenido que aporrear la puerta del baño porque "se estaban duchando". -Niega con la cabeza y suelto una carcajada.
-Menudo puntazo. ¿Probamos?
Y sin más, Nicky se levanta y empieza a subirse la camiseta lentamente mientras camina hacia la puerta contoneándose. Creo que me va a gustar la idea de quedarme aquí todo el verano...
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